Shentalinski, Vitali: La palabra arrestada.
Shentalinski, Vitali: La palabra arrestada. Ed. Galaxia Gutemberg, 2018. ENSAYO
El autor, escritor, aprovechó la perestroika y en 1988 obtuvo permiso de las autoridades para investigar en archivos la vida y obras de autores represaliados por el gobierno comunista. No todos los escritores estaban de acuerdo, pues algunos habían colaborado con el régimen, por miedo o convicción. El autor, tras numerosas gestiones, pudo consultar archivos que guardaban la documentación de los interrogatorios de la KGB. En este libro relata la persecución sufrida por ocho escritores, entre ellos Isaak Bábel, Mandelsahtam, Bulgákov, Tsvietáieva, Pasternak… El autor afirma que bajo el régimen de Stalin más de tres mil escritores fueron sometidos a vigilancia, detenciones, etc. Otros dos mil fueron fusilados o murieron en los gulag. Pocos años después de su investigación se volvieron a cerrar los accesos a los archivos. De varios no está prevista su apertura hasta mediados del siglo XXI, alegando razones de seguridad nacional. En este libro se reflejan los procesos de ocho autores; con el detalle que lo hace no es posible abarcar un número elevado, si bien en otras publicaciones se refleja la vida de otros autores. Los interrogatorios tienen gran parecido entre sí; seguir un orden similar, quizá para llegar a la meta prevista de antemano. De los mencionados, señalamos breves retazos: Isaak Bábel participó en la revolución, pero luego fue detenido, acusado de trotskista, y fusilado en 1940. Mandelsahtam destacó como poeta; falleció en 1938 en el tránsito de u gulag a otro; unos versos sobre Stalin fue la principal acusación. Bulgákov estudió medicina y escribió numerosos relatos breves, falleció también en 1940. Tsvietáieva, destacada poetisa falleció 1941. En varios, figura en su expediente que fueron fusilados, o durante su estancia en algún gulag. Pasternak recibió el Premio Nobel de Literatura en 1958, especialmente por su libro Doctor Zhivago, publicado en italiano y años después, en 1988, en Rusia. Renunció al premio por presiones en su país; lo recogió un hijo suyo en 1989. No en todos los casos hay una muerte violenta, pero se aprecia un deterior físico y mental, por la crueldad de los interrogatorios y las condiciones de vida en los gulag, que provoca debilidad física y mental; fallecen a edades tempranas. En algunos casos es una muerte por ahorcamiento, con indicios de suicidio. Otros sobreviven, algunos son delatores y otros por no llegar a situaciones de riesgo. Pasternak, conocido por el Nobel de 1958, murió por enfermedad a los 70 años.
Comentarios
Publicar un comentario